
DATOS
Se trata del quinto poemario de este autor madrileño afincado en Ávila. Después de 'Ese lado violeta de las cosas', 'Manantiales', 'Como si yo existiera' y 'La hora de los juncos' surge una obra que "rompe en gran manera con mis libros anteriores, ya que obedece a la necesidad, a lo largo de casi diez años, de reflejar las impresiones que me causaron en su momento determinados personajes, reales o de ficción, que se presentaron ante mis ojos como ángeles caídos y que me produjeron una fuerte inquietud", explicó el escritor madrileño.
Repartido en tres partes: 'Caídos ángeles', 'Los prisioneros' y 'Las tareas del héroe', además de un poema inicial y otro final, el libro trata de acercarse «al ángel que todo ser humano lleva dentro y que sin duda ha sentido en un momento determinado de su vida, aunque sólo fuera en la niñez, y que vive con él y le ayuda, secretamente, en los momentos de caída, de marginación, de dolor ». El almirante Cristóbal Colón, la Magdalena o el violinista del Titanic -»el último en abandonar el barco»- son otros de los ángeles caídos que pueblan las páginas del volumen.
A pesar del cambio de rumbo con respecto a anteriores entregas, Aganzo afirma que en la actualidad sigue escribiendo «desde dentro y hacia dentro», aunque en ocasiones sienta la necesidad de salir fuera, de sentir con los demás, de compartir la palabra con los otros. «Tan malo es el poeta que busca sólo su intimidad y que es incapaz de comunicarse con los demás, como aquel otro que a fuerza de mirarse en los demás termina por no tener voz propia». La voz del poeta, frente a frente con las voces de los otros, se escucha con claridad en este último libro de un autor que sigue trabajando como periodista.












