
De acuerdo con el diario de Río de Janeiro, la que hasta hace tres días era novia del mejor jugador del Mundial 2002, María Beatriz Antony, abandonó el apartamento del jugador en Río de Janeiro y viajó el martes a Brasilia, en donde viven sus padres.
La joven, según amigos consultados por Extra, venía quejándose de las constantes salidas nocturnas de Ronaldo desde que regresó a Brasil para recuperarse de una cirugía en la rodilla y el escándalo de la madrugada del lunes fue la gota que rebosó el vaso.
De acuerdo con Extra, el escándalo también puede costarle el millonario contrato vitalicio de Ronaldo con Nike, ya que el fabricante prevé la rescisión unilateral en caso de que alguna situación pueda afectar la imagen de la marca. Según la versión periodística, los directivos de Nike en Estados Unidos ya solicitaron informaciones sobre lo ocurrido para evaluar si Nike puede ser afectada. El diario asegura que el contrato del futbolista con Nike llega a un valor global de 100 millones de dólares.





