La mayoría de los restaurantes que sirven este plato están situados a lo largo del paseo a orillas del río que cruza Phnom Penh, la capital camboyana, y en todos ellos la cantidad de marihuana con la que se condimenta la pizza va al gusto del comensal. Los efectos de la ingestión de marihuana aparecen, como pronto, una hora después, y en ocasiones tienen consecuencias desagradables para el viajero.





