
En primer lugar, hace referencia a las negociaciones comunitarias sobre el algodón, el tabaco y el aceite. Parece mentira que alguien que ha tenido responsabilidad en el sector agrario regional por formar parte del Gobierno del PP en La Rioja durante años y posteriormente en su etapa de Senador autonómico, muestre tal desconocimiento de cómo fueron las cosas; o lo que es peor, que pretenda engañar a los agricultores con sus palabras.
En cuanto a las negociaciones de la OCM del tabaco que realizó el equipo ministerial del PP, aún y todo se logró reconducir a pesar de que estaba afectada por la reforma de la PAC de 2003, y fue valorada positivamente por todos los países productores de tabaco. En la reforma del algodón, España tuvo que recurrir a los tribunales por considerarla lesiva para los intereses del sector y ha sido el primer país que ha logrado tumbar una reforma agrícola de la Unión Europea tras su anulación por el Tribunal de Justicia de la UE y esto ha ocurrido en 2006. La reforma del aceite en nada perjudicó a La Rioja.
De la remolacha, el señor Isasi debería recordar que mientras tuvo responsabilidad de gobierno en La Rioja, este cultivo perdió más de 1.000 hectáreas de superficie en nuestra comunidad y ahora ese cultivo tiene futuro y ha contado con el respaldo del Gobierno de España para que la planta azucarera de Miranda de Ebro permanezca abierta.
Respecto al vino, han corrido ríos, esta vez de tinta, sobre la reforma y sólo cabe decir que la liberalización de plantaciones para el 2010 que contemplaba la reforma firmada por Aznar no ha ocurrido y que si la hubiera en el 2018, las Denominaciones de Origen podrán regular el crecimiento de su masa vegetal. Pero resulta bochornoso que el diputado popular se refiera al enriquecimiento del vino con azúcar, cuando el propio Gobierno de La Rioja se posicionó con los países que lo defendían haciendo un flaco favor al resto de regiones españolas y también a la nuestra.
Volviendo al asunto que nos ocupa -la valoración del cambio del nombre del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación por el de Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino-, obedece a la respuesta que hay que dar a los retos de futuro, pues hay que hacer frente a la lucha por el cambio climático, gestionar integralmente el agua, promover el desarrollo del medio rural y proteger nuestras costas y nuestros recurso marítimos. Y para ello el nombre importa poco, más importa la estructura, el organigrama y las personas que asumen responsabilidades de gobierno, que al final son las que tendrán que demostrar con los hechos este nuevo modelo de gestión armónica del territorio y el mar.
Los objetivos son claros: según declaró la nueva ministra, España es un país que pretende combatir en primera línea los efectos del cambio climático. España es un país que debe seguir garantizando el suministro de agua a todos los territorios, impulsando la modernización de sus infraestructuras hídricas, que no es necesario explicar que incluyen los regadíos.
España es un país que va a hacer realidad los objetivos de la Ley de Desarrollo Sostenible del Medio Rural, aprobada a finales de la pasada legislatura, para que quienes vivan en nuestros pueblos (y en nuestros pueblos viven los agricultores y ganaderos) tengan unos derechos tan reales y efectivos como los habitantes de las ciudades.
El nuevo Ministerio, que agrupa las competencias de Medio Ambiente y Agricultura, Pesca y Alimentación, tiene la voluntad de liderar una estrategia global de desarrollo y conservación. En este sentido, la agricultura, la pesca y la alimentación dan un salto cualitativo al configurarse en un marco novedoso e innovador.
Los problemas de los agricultores, ganaderos, pescadores, armadores y de la propia industria alimentaria, que han sido compartidos por el Gobierno en la pasada legislatura, lo seguirán siendo en ésta. Pero ahora formarán parte de una nueva política sistemática y coherente con los compromisos adquiridos por el presidente Zapatero en la búsqueda de soluciones que aseguren la estabilidad, el crecimiento y la competitividad de los distintos sectores productivos sobre los cuales tendrá competencia este nuevo Ministerio.
Señores del PP, dejen de alarmar a la ciudadanía con sus malos e infundados augurios. Si el en el futuro hubiera que criticar al nuevo Ministerio, habrá que hacerlo en base a la gestión que realice, no por si se llama de una u otra forma; les aseguro que eso no afecta ni interesa a nuestros agricultores.





