James Woodward, de 55 años, es el preso liberado gracias a las pruebas de ADN que más tiempo ha pasado en la cárcel en la historia de Estados Unidos. También se trata de la decimoctava persona excarcelada en el condado de Dallas gracias a estos análisis, según Innocence Project, un centro legal de Nueva York especializado en los errores judiciales graves.
Su caso también llama la atención sobre los problemas del sistema judicial del condado de Dallas, duramente criticado por sus supuestos criterios racistas a la hora de fallar los veredictos. James Woodward es de raza negra, un dato muy habitual en los casos de errores judiciales tanto en Dallas como en todo el país.
El senador por Texas Rodney Ellis, citado por Innocence Project, anunció que el próximo 8 de mayo se celebrará en la capital del Estado, Austin, una cumbre para determinar las causas de los errores judiciales en Texas y para proponer las reformas necesarias para evitarlos.












