
A estos conductores, según recuerda la Dirección General de Tráfico (DGT), se les dieron cinco meses para que regularizaran su situación antes de comenzar a considerar delito lo que hasta ahora era sólo una infracción administrativa. Conducir sin haber pasado por la autoescuela será castigado con entre tres y seis meses de prisión o con una multa de 12 a 24 meses y trabajos en beneficio de la comunidad de entre 31 y 90 días; las mismas penas que recibirán los que conduzcan aunque se les haya retirado cautelar o definitivamente el permiso por decisión judicial. También son castigados con las mismas penas, desde diciembre, a los ciudadanos que sean sorprendidos conduciendo un vehículo de motor o ciclomotor habiendo perdido el permiso o licencia porque se les ha agotado todos los puntos que le fueron asignados legalmente.
«Efecto disuasorio»
Según explicó el director general de Tráfico, Pere Navarro, dentro de seis meses será una excepción que alguien se ponga al volante sin haberse sacado el carné gracias al «efecto disuasorio» que tendrá la entrada en vigor de la reforma penal. Todavía no se sabe cuántos de estos conductores han aprovechado la moratoria para pasar por la autoescuela, aunque se estima que la cifra ronda los 60.000, según los cálculos de Confederación Nacional de Autoescuelasla Confederación Nacional de Autoescuelas.





