
El jefe de la sección de Aparato Digestivo del San Pedro, Joaquín Yangüela, explicó que la nueva terapia lleva aplicándose un mes en La Rioja y se desarrolla ya en otros hospitales de referencia. En esencia, consiste en un filtro que retira de la circulación sanguínea diferentes células implicadas en la inflamación del intestino. Para ello, se le colocan al paciente catéteres en ambos brazos para facilitar la entrada y salida de sangre tras haber pasado por el filtro. El sistema se realiza en una sesión semanal que debe prolongarse de cinco a siete semanas, y logrará además reducir las intervenciones quirúrgicas.
Yangüela matizó que no todos los afectados, que hasta ahora reciben un tratamiento farmacológico convencional, son susceptibles de someterse a aféresis. «Está indicado en casos de pacientes dependientes de corticoides, en quienes el tratamiento con corticoides esté contraindicado y en aquellos que presentan efectos secundarios graves», dijo. Es también oportuno en niños y adolescentes a los que no desea suministrar esteroides.











