Entre las más destacadas y novedosas se encuentra la de solicitar medidas cautelares para que, mientras se resuelven los recursos pendientes en el Supremo, la Consejería de Educación tenga que depositar en los juzgados una cantidad de dinero que avale el futuro pago de la concertación y las posibles indemnizaciones a las familias.
Esta medida se solicitaría en el momento en el que la Consejería interpusiese otro hipotético recurso cara al próximo curso académico. Según Jesuitas, una de las respuestas del Gobierno, en la que se alega que no existe una partida presupuestaria destinada a la concertación, es la que les llevará a solicitar estas medidas cautelares.
«De esta forma, cuando por fin tengan que abonar la deuda, no habrá ningún tipo de excuso», indica el director de Sagrado Corazón.











