
Por su parte, los cuatro ediles restantes del PSOE se abstuvieron y el socio del equipo de Gobierno del Partido Riojano mostró su rechazo a las cuentas públicas. La negativa del edil regionalista, Antonio García, descubrió las tensiones existentes en el seno del Ejecutivo municipal.
El PP defendió los presupuestos, que ascienden a un total de 9.925.325 euros, ya que «se trata de unas cuentas inversoras que permitirán dotar de las infraestructuras necesarias a la localidad».
El PSOE justificó su doble postura argumentando que, «aunque no comparten el orden de prioridades que reflejan las cuentas» no quieren «lastrar el desarrollo de Villamediana». En este sentido, Alonso razonó su voto favorable a «la urgencia de acometer las obras de ampliación del colegio».
El momento más tenso de la sesión llegó cuando se debatía la adjudicación a la UTE Osa, Harinsa y Navasfalt de la ampliación del centro de Educación Primaria por valor de 2.627.524 euros. El concejal del PR señaló que poseía un informe jurídico elaborado por el abogado que asesora al Consistorio, que certificaba la «ilegalidad» de un informe encargado fuera de plazo por el alcalde a la Consejería de Educación para adjudicar los trabajos, al margen del confeccionado por los técnicos municipales.
Según García, la adjudicación basada en el informe del Ejecutivo regional que se estudiaba ayer obedece a los «intereses personales del primer edil». No obstante, la vicesecretaria del Ayuntamiento corroboró que las dos actas presentadas en la Mesa de Contratación para la adjudicación de las obras «son válidas desde el punto de vista legal».
Las obras de ampliación del colegio fueron finalmente aprobadas con el voto favorable de los concejales de PP y PSOE, y la abstención del edil regionalista.











