
El Ebro, a su paso por Logroño. /L.R.
La Cuenca del Ebro se encuentra en situación de prealerta y los 5.120 hectómetros de reservas actuales indican situación de sequía hidráulica, con niveles por debajo de los del pasado año y del promedio del último quinquenio.
Así se refleja en el informe que el presidente de la Confederación Hidrográfica del Ebro, José Luis Alonso, ha presentado hoy en Zaragoza al pleno de la Comisión de Desembalse de la Cuenca.
Alonso informó a los medios de que la pluviometría registrada desde el 20 de febrero ha permitido "aliviar mucho" la situación de sequía, una mejora de las reservas y una recuperación de caudales circulantes en el Eje del Ebro, Comunidad Foral de Navarra (cuencas del Irati y Aragón) y Huesca (Gállego-Cinca), aunque continúa la situación de emergencia o alerta en otros puntos como las cuencas del Noguera Ribagorzana y Segre.
Pese a ello continúa la situación se sequía pluviométrica porque las lluvias en toda la Cuenca son, dijo, inferiores a un año medio y en un tercio de la misma están por debajo del 75 por ciento. Según el presidente de la CHE, las últimas precipitaciones han permitido mejorar mucho la situación, puesto que en la zona del Pirineo y Prepirineo ha llovido entre 200 y 400 litros por metro cuadrado y en la mayor parte de la Depresión ha llovido entre 50 y 100 litros, aunque en la zona del Bajo Aragón y resto las precipitaciones han sido inferiores a los 50 litros.
También continúa la situación de sequía hidráulica porque hay menos agua embalsada que en un año medio, a pesar de lo que hay una serie de grandes sistemas como Bardenas o Riegos del Alto Aragón que van a poder realizar una campaña "normal, aunque ahorrando agua". Sin embargo, en Lérida en el Canal de Aragón y Cataluña, Piñana y Urgel la situación de los pantanos es "mala" y por tanto la campaña será "incluso peor" que el año pasado. En la margen derecha destaca el caso de la cuenca del Iregua en La Rioja, donde este año se presentarán problemas para los regadíos, aunque no para el abastecimiento a la población. En el Guadalope las reservas de agua son también bajas y será necesaria una gestión "muy cuidadosa" del agua.
Alonso no concretó exactamente hasta cuándo dispondrán de agua los sistemas más afectados porque cada uno gestiona en función de sus necesidades y puso como ejemplo el caso de Urgel, que está retrasando al máximo la apertura del canal para los riegos de apoyo para finalizar la campaña de cereales de invierno.
"Se irá estirando y durarán hasta el final de la campaña pero con restricciones muy fuertes", apuntó Alonso, quien señaló que el Canal de Aragón y Cataluña también está funcionando con cuotas muy por debajo de las que serían normales, "incluso para este sistema que habitualmente funciona con muy poca agua". Alonso consideró oportuno el ahorro de agua por parte de los regantes y recordó que la cuenca del Ebro tiene una cultura "muy especial" que no existe en otras cuencas y es que en ésta los regantes "siempre que ha sido necesaria agua para abastecimiento la han cedido sin protestar y gratuitamente", una política que, advirtió, han seguido incluso en el caso del abastecimiento a Barcelona.
En el pleno de la Comisión de Desembalse también se han tratado algunas peticiones por parte de los regantes para conocer más datos de los acuíferos, en concreto del Jalón, porque de ello dependerán las aportaciones naturales que reciba el río, explicó. Asimismo se ha hablado de las medidas especiales para manejar conjuntamente los riegos del Canal de Aragón y Cataluña y Piñana.
Según los índices del Plan de Actuación en Situación de Sequía, que permite aplicar unos índices homogéneos para analizar la situación de las distintas subcuencas, los caudales que continúan más afectados son los de los sistemas no regulados, donde no existen embalses que puedan realizar los mantenimientos medioambientales de caudales. Entre ellas se encuentran en emergencia por bajos caudales las aportaciones del Jalón y Jiloca; entradas a los embalses de las Torcas, Santolea y Oliana.
En alerta se presentan las entradas al embalse de González Lacasa y al de Cueva Foradada y en prealerta las entradas al embalse del Ebro, a Mansilla, las aportaciones del Noguera Ribagorzana y las entradas a los embalses de Yesa y Ullivarri.