
«He trabajado, he sido leal y nadie puede decir que yo le haya fallado», declaró Zaplana tras hacer un breve resumen de su dilatada carrera política, en el que no eludió mencionar la difícil situación que tuvo que afrontar en los últimos cuatro años al frente de la oposición. Apuntó en su haber la unidad interna del grupo parlamentario y el crecimiento electoral del partido en la convocatoria del pasado 9 marzo, hasta el punto de considerar que desempeñó su trabajo "«francamente bien». El evidente divorcio que lo separó del presidente de su partido en el tramo final de la legislatura ya le había conducido, sin embargo, a preparar su despedida en caso de que el PP no lograra recuperar el poder en las elecciones y Rajoy permaneciera al frente del partido.
Inmediatamente después de las elecciones y antes de que arrancara el período de sesiones parlamentarias, el pasado 13 de marzo Zaplana dio el primer paso hacia el abandono definitivo y anunció su decisión de dejar la primera línea de la política.
Con la cúpula de Telefónica, donde cuenta con amigos importantes como César Alierta y Javier de Paz, negoció un nuevo destino, la delegación de la compañía para Europa, un cargo que le permite entrar en el comité de dirección de la compañía de telecomunicación, que hasta ahora buscaba para ese tipo de cometidos a expertos profesionales del sector. Zaplana será además consejero de las filiales Telefónica O2 Europa y Telefónica O2 Chequia.
Cargo de cuarta fila
El dirigente popular escogió la fecha para anunciar su cambio de vida: el día en que su sucesora Soraya Sáenz de Santamaría repartía cargos y tareas en el seno del grupo parlamentario, en el que sus otrora seguidores quedaron relegados.
En declaraciones a los medios de comunicación en el Congreso, el presidente del PP aseguró que Zaplana ha sido un «extraordinario» portavoz y explicó que le ha ofrecido seguir colaborando con el partido desde su nuevo destino. «Creo que lo ha hecho muy bien y ahora espero que siga colaborando con nosotros en la medida que le sea posible con esta responsabilidad que él mismo ha elegido», afirmó.
Rajoy comunicó la noticia a los diputados durante su intervención al principio de la reunión del grupo parlamentario, a la que el ex portavoz ya no asistió. Les dijo que Zaplana le había comunicado su marcha esa misma mañana a través de una llamada telefónica y tuvo que buscar en sus apuntes el nuevo cargo que ocupará el político saliente en Telefónica.
Una de las más estrechas colaboradoras de Zaplana, la diputada Ana Torme, que fue portavoz adjunta del grupo en la pasada legislatura, tomó la palabra en el plenario para anunciar que había rechazado el cargo de cuarta fila que se le había ofrecido. No es la única en la misma situación, pero sí la primera que demostró abiertamente que la paz interna dista mucho de la realidad que le toca vivir al PP en estos momentos.





