
Las competiciones consistían en que dos coches con el motor en marcha se situaban en paralelo en una calzada con dos carriles. Un tercero daba la señal de salida con un toque de claxon o con las luces, y los automóviles salían disparados hacia un punto situado a un kilómetro. Las carreras eran seguidas por otras personas que se apostaban en los arcenes o en la mediana de la vía.
Las carreras se efectuaban por calles rectas abiertas al tráfico rodado, y en algunas ocasiones se celebraron con vehículos que circulaban con normalidad, cuyos conductores ignoraban los duelos que se dirimían. Las competiciones, además, eran casi siempre nocturnas, entre las 23.00 horas y la medianoche durante los fines de semana. La Policía abrió una investigación tras detectar la proliferación de vídeos en Internet con carreras de coches por las calles mallorquinas. El estudio de los escenarios permitió determinar en qué calles se desarrollaban las competiciones y quiénes las protagonizaban.
Carburante muy volátil
En la operación policial, fueron intervenidos 15 coches con potencias superiores a los 200 caballos y cuyos sistemas electrónicos habían sido manipulados para mejorar sus prestaciones. Los competidores utilizaban asimismo un carburante muy volátil llamado 'óxido nitroso' para lograr una combustión similar a la de un reactor de avión.
Las detenciones comenzaron la madrugada del pasado sábado en una vía próxima al hospital Son Llátzer, cuando la Policía abortó una de estas carreras. Los arrestos continuaron el pasado fin de semana y concluyeron anteayer, con la detención del presunto cerebro de estas carreras, identificado con las iniciales M. B. S., de 31 años y apodado Matías, el Humilde'. Las carreras , conocidas como 'pikas', eran grabadas con videocámaras y teléfonos móviles y tenían un recorrido de apenas un kilómetro y medio.





