DE UTILIDAD
A diferencia de la campaña anterior, esta presenta unos ritmos de aumento más moderados que, probablemente, se repetirán los próximos ejercicios, esta vez por el frenazo económico apreciado este año y del que no se prevé una recuperación clara hasta la segunda mitad del 2010 o la primera del 2011. Como resultado, por ejemplo, el saldo favorable al fisco, es decir, la diferencia entre lo que ingresará (11.650 millones) y lo que tendrá que devolver (11.425 millones) se reducirá a la mitad y quedará en 225 millones de euros. No obstante, es probable que los reintegros a los contribuyentes (que aumentarán casi el 9%) crezcan bastante menos en la campaña siguiente (la del 2008, que se declarará en la primavera del 2009) por efecto de la nueva deducción de 400 euros que reducirá las retenciones mensuales.
Dentro de los declarantes, algo más de un millón son inmigrantes, a los que habría que unir otros 700.000 trabajadores extranjeros sometidos a retención pero que, por no superar el mínimo de ingresos (que en el nuevo IRPF se eleva a 22.000 euros anuales si proceden de un único pagador y 10.000 euros si son de varios) están eximidos. Entre quienes sí habrán de hacerlo (respecto a la campaña anterior, dos millones de contribuyentes se verán liberados de esta obligación), las declaraciones individuales se elevarán el 10,4% (en total, 14,3 millones), mientras que las conjuntas, cada vez menos beneficiosas para los matrimonios, bajarán el 10% (4,2 millones).
Como en años anteriores, la Agencia Tributaria volverá a enviar borradores de la renta a la mayoría de los contribuyentes. Hasta ahora lo han pedido más de 14,5 millones (es decir, tres de cada cuatro) y se han enviado una tercera parte, de los cuales más de un millón ya han sido confirmados, lo que ha permitido practicar 490.000 devoluciones por importe de 278 millones de euros, casi el 9% más que hace un año.
Respecto al impuesto de patrimonio, esta será su última campaña después de que el Gobierno anunciara hace diez días que lo abolía con efectos retroactivos desde el 1 de enero.
El ahorro, al 18%
Como novedad respecto a la última campaña, todos los rendimientos del ahorro tributan ya a un gravamen único del 18%, al tiempo que desaparecen los tipos incrementados en la deducción por adquisición de vivienda (previstos para cuando se recurría a la financiación ajena). Asimismo, se ha modificado de forma sustancial la tributación de los planes y fondos de pensiones, con nuevos límites a las aportaciones y el fin de la reducción por las prestaciones que se cobran como capital. Del mismo modo, se establece una deducción de 2.500 euros nacimientos o adopciones (aplicable desde el 1 de julio del 2007), si bien en muchos casos fue percibida por adelantado, al tiempo que se cambia el tratamiento de las operaciones vinculadas. El sistema de tributación por módulos, polémico casi desde su nacimiento en 1999, parece abocado a sufrir cambios severos para evitar su desaparición, y así lo reconocen desde el propio Gobierno. Sin embargo, y aunque admiten que ha quedado desfasado y su adaptación a la realidad económica actual es «muy limitada», en la Agencia Tributaria no tienen esa reforma como una de sus prioridades, en contra de lo que piden tanto los inspectores de Hacienda como gran parte del colectivo de asesores fiscales, quienes recuerdan que esos contribuyentes disfrutan en la práctica de una rebaja de impuestos desde el 2004, al mantener congeladas las tarifas aplicables a su régimen.
El régimen de estimación objetiva (es decir, por módulos) para declarar el IRPF y el IVA se estableció hace casi diez años, con el fin de simplificar el cumplimiento de las obligaciones fiscales por parte de los autónomos y pequeños empresarios, así como ajustar sus pagos más allá de que hubieran tenido un año mejor o peor.
La singularidad de los módulos explica el diferente rimo de crecimiento entre la recaudación que generan los asalariados vía IRPF y la de los autónomos y empresarios modestos, mucho mayor en los primeros. El director de la Agencia niega que haya fraude en ello, pero lo cierto es que los contribuyentes por módulos figuran en un puesto destacado dentro de las actuaciones de control.





