
En la primera jugada del partido, los líderes se adelantaron ya en el marcador. Adrián marcó el primero de sus goles, después de aprovechar un rechace. El Valvanera había conseguido casi lo más difícil: abrir la lata. A partir de ahí, el partido fue un continuo goteo de goles. Poco después del primero, Adrián consiguió el segundo después de un pase de Jorge, que realizó un tremendo derroche físico durante todo el partido y consiguió el tercero de los suyos, tras buena jugada de Efrén.
Entre el segundo y el tercer tanto, el Logroño se quedó con diez por la expulsión de Héctor. La inferioridad numérica, unida a la superioridad visitante, hicieron que al final de la primera parte el Logroño se llevara seis goles en contra para los vestuarios. Eso sí, los locales consiguieron su tanto, después de que Guillermo recogiese el rechace, después de un penalti errado por él mismo.
En la segunda parte, el Valvanera bajó un poco el listón y el partido se convirtió en una pachanga de amigos, en la que todo el mundo quería que llegara el final, pero hasta entonces, aprovechaban para marcar algún que otro gol.
El Logroño consiguió dos nuevos tantos, el primero de Chicote y el segundo de Guillermo, de nuevo. Pero al final, el Valvanera restauró la diferencia de cinco goles, con otros dos nuevos tantos en los últimos minutos.
Así pues, el Valvanera jugará, junto a Varea y Balsamaiso, en División de Honor. Todo un hito para el fútbol riojano en categorías inferiores.






