La reina del pop por antonomasia ha cambiado su imagen a los largo de su carrera en numerosas ocasiones, pasando de un aspecto de los más Kisch a la divina y potente figura que muestra en su último trabajo,
Hard Candy
. Precisamente, coincidiendo con el lanzamiento mundial de este álbum, y quizá en una avispado giro publicitario (a los que la cantante nos tiene muy acostumbrados), el museo de cera más famoso del mundo, el Madame Tussauds de Londres, ha renovado la figura de la diva del pop.
Los cambios principales afectan al maquillaje, que ha sido actualizado, y el pelo, que la Madonna real suele cambiar con bastante asiduidad. Además se le ha cambiado el atuendo, vistiéndola con un corsé negro, botas altas de boxeo sentándola también en un cuadrilatero de este deporte y colgando la portado del último disco de la pared.