Los investigadores aseguran que más del 60% de la población mundial femenina porta algunas de estas variaciones en un cromosoma del par 5, pero que son aquellas que las portan en los dos cromosomas de este par -procedentes del padre y de la madre- las que tienen un 50% más de posibilidades de sufrir este cáncer.
Las otras dos variaciones de las bases nitrogenadas ocurren cerca de las primeras y sólo si éstas se dan. El equipo, de los laboratorios islandeses DeCODE Genetics, estima que estas variaciones están en el origen de un 11% de todos los cánceres de mama. Tras estudiar el genotipo de 6.000 pacientes con cáncer de mama , descubrieron que la presencia de las variaciones era frecuente en el caso de los cánceres de mama del tipo receptor positivo de estrógenos, el más común de los cánceres de mama.
En declaraciones a Efe, el consejero delegado de DeCODE Genetics, Kari Steffansson, indicó que el hallazgo servirá para poder llevar a cabo una detección precoz del cáncer de mama, ya que «se trata de realizar mamografías y resonancias magnéticas a mujeres que tengan las dos copias de la variante del cromosoma 5 del genoma humano y detectar un posible cáncer». Para identificar si una mujer tiene dos copias de la variante del mencionado cromosoma, «sólo hace falta llevar a cabo una prueba genética sencilla». La información genética está codificada en los 44 pares de cromosomas del ser humano, que están formados por secuencias de pares de bases nitrogenadas.
El cáncer de pecho es el tipo de esta enfermedad más común y la segunda causa de muerte entre mujeres.





