
Con la perspectiva de un riojano nacido en Madrid y hijo y nieto de riojanos del valle del río Cárdenas, Pedro López Arriba considera que La Rioja tiene una «imagen simpática, que no le cae mal a nadie». «La Rioja despierta en todos los sitios simpatía. Y, además, con otra cosa que nos ha llevado a desarrollar los actos del 2 de mayo. Y es que nuestra historia no es muy conocida».
Asegura el presidente del Centro Riojano en Madrid que «es muy conocido el vino, se dice que la gastronomía debe ser muy buena porque tampoco es que sea muy conocida, se sabe, pero vagamente, lo del origen del idioma español y poco más...».
Sin embargo, los objetivos de la institución son claros. «Lo que sucede, añadió, es que la gran mayoría de la gente no sabe que nuestra tierra ha sido una parte esencial en la conformación de un estado a lo largo del último milenio. Desde luego, el aporte es mucho más importante a lo que luego puede aparecer en la estadística que corresponde a una tierra pequeña como la nuestra».
López Arriba dirige hoy una junta directiva de un centro regional tan significativo como el de la capital de España que cuenta en la actualidad con 615 socios.











