Y el esfuerzo tuvo su recompensa. La XXXI edición de la Valvanerada consiguió rondar la barrera de los 1.400 participantes. Una cifra que mejoró de forma sensible el registro del año pasado cuando fueron 1.248 las personas que formalizaron su inscripción.
La Plaza del Ayuntamiento de Logroño congregó a valientes procedentes de una decena de comunidades autónomas. Entre los forasteros la palma se la llevaron los madrileños, 63 decidieron emprender el camino hacia Valvanera. Tampoco faltaron guipuzcoanos, vizcaínos o navarros. Hasta seis murcianos se dejaron ver en la línea de salida. La nota internacional a esta edición la puso la presencia de tres italianos y un francés que también quisieron poner su granito de arena.





