
LAS CINCO OPCIONES
Para el alcalde de la ciudad, Tomás Santos, «el informe es demoledor y, al confirmar la viabilidad, demuestra que el PP ha mentido durante todo este tiempo a la ciudadanía». Según avanza, la opción por la que finalmente se decante el Ayuntamiento «seguirá como único criterio la defensa del interés general de la ciudad» y, en todo caso, será sometida al Consejo de la Sociedad Integración del Ferrocarril.
En sintonía con todo ello, el edil del PR y socio del Gobierno municipal, Ángel Varea, insiste en las «falsedades» vertidas por los populares y las posibilidades que abre el arquitecto Iñaki Ábalos -«se demuestra que es factible mantener este patrimonio»- para refrendar la tesis regionalista.
Respecto a los 3,7 millones de sobrecoste que supondría la opción más fiel al mantenimiento del inmueble, Santos y Varea matizan que el precio incluye la mejora de la estación intermodal y una considerable ampliación de la superficie de actuación. «Lo que deberían hacer el Gobierno regional y el PP es colaborar en la financiación para superar el pésimo acuerdo que firmaron y que hizo asumir al Ayuntamiento íntegramente esta parte», dicen.
Según la concejal del PP, Cuca Gamarra, el estudio ratifica el consenso técnico sobre el nulo interés de la estación y revela que el Ayuntamiento «ha mentido sobre la postura del arquitecto y el precio reales». «No hay correspondencia entre el sobrecoste y el verdadero valor de la estación». Se trata, a su juicio, de un «capricho político» y un dinero que «mejor se destinaría a cuidar el auténtico patrimonio de Logroño».
En palabras del consejero de Obras Públicas, Antonino Burgos, el informe de Ábalos -«uno de los arquitectos más prestigiosos»- coincide al «100%» con la postura defendida por el Ejecutivo regional de preservar sólo los murales, las vidrieras y el pavimiento. «Los expertos dicen que lo demás es un disparate porque cuesta 38 veces más, afecta a la estación de autobuses y devalúa el proyecto de una ciudad moderna», concluye.











