-¿Es difícil esa tarea de sensibilización en el medio rural?
-No, en absoluto. Además, una asociación que por sus motivos implica a tanta gente, no distingue sobre esos aspectos.
-¿Hay muchas personas con cáncer en la comarca?
-Nosotros no somos médicos, pero por lo que sabemos sí que hay muchos casos, aunque no todos piden apoyo a la Asociación
-¿Y la gente, como reacciona?
-Con mucha participación, como lo veremos el miércoles que viene con la representación de una obra de teatro del grupo Vadimastai, de Matute, y un desfile de lencería y baño para mujeres masectomizadas, que realizaremos el 7 de mayo.
-¿El cáncer es una enfermedad maldita?
-No, porque el cáncer hay que vivirlo bien y con ganas, porque ves que hay esperanza, hay medios e investigación.
-¿Cómo valoran el CIBIR?
-Muy bien. Todos los que lo han visto lo han calificado como lo más, porque tiene medios y futuro.
-¿Cómo ayudan desde la Asociación?
-Aportamos cercanía, ayuda psicológica y tranquilidad porque los casos no son únicos. Con nuestro voluntariado ayudamos a superar el problema. El cáncer no es muerte. Es vida.
-¿La voluntad también ayuda?
-La voluntad y la compañía. En la Asociación somos como una piña y todo el mundo te ayuda.
-¿No hay algo de morbo en los desfiles que organizan?
-No, todo lo contrario. Parece que te da más cercanía y confianza. Y ayudan a mucha gente.












