
Bretón de los Herreros ha sido siempre una calle de intenso movimiento. Su teatro, que nació en 1880 como Teatro Quintana y reconstruido en 1902 cambiando su nombre al actual, el Banco de España, un gran edificio haciendo esquina con Siervas de Jesús, víctima de la piqueta, que se construyó en 1907, el Palacio de Justicia, las entidades bancarias Banca Ulargui y Banca Herrero y Riva, el elegante café Hijelmo donde oficiaban Feliciano, Óscar, Picoleto y Amado Pascual, que redoblaba su actividad las noches en las que había función en el teatro contiguo, con su terraza veraniega, las oficinas del Club Deportivo Logroñés, situadas encima del café, los almacenes Garrigosa, la fábrica de pastillas de la Viuda de Solano, la tienda de muebles El Barato, la tienda de revistas de Manero, el taller de bicicletas y motos de El Churrero, el fotógrafo Pisón, Jalón Ángel, un acreditado fotógrafo que colgaba sus obras en el portal de la casa donde tenía el estudio, el Banco Hispano Americano.
Salida de autobuses
Como también se ubicaban las oficinas de la electra Salto de El Cortijo, la proximidad de la plaza de Abastos, el restaurante Los Gabrieles, el café Tívoli y especialmente el movimiento que generaban las llegadas y salidas de varias líneas de autobuses que se situaban en esa vía logroñesa la convertían en un hervidero, con mozos que llevaban mercancías para enviarlas a clientes de nuestras localidades, con personas que venían a que les viera el médico y un largo etcétera. El intenso movimiento se hacía más notorio los días laborables, lo que contrastaba con la placidez que se registraba en los domingos y festivos, sobre todo si lo comparamos con la actualidad.
Bretón es como un puerto a donde va a parar el flujo de calles como Sagasta, Gallarza, Travesía de Laurel, Laurel, San Agustín, Portales, Víctor Pradera y Siervas de Jesús. Quedan cerca varios hoteles, además de contar con uno propio y entidades como las de Justicia, Hacienda y los organismos que se albergan en la antigua Gota de Leche. Por todo ello se debería cuidar la remodelación de tan importante vía para que al mismo tiempo que se convierta en una zona grata para sus vecinos, sea también utilizada con provecho para los numerosos negocios que se encuentran en la misma, no sólo los de hostelería que se frotan ya las manos pensando en amplias terrazas veraniegas.
Se habla de un interesante proyecto como el de situar en una zona adecuada de la futura remodelación las figuras que están actualmente en el auditorio que se construyó en la plaza de Joaquín Elizalde, junto a la cara sur del Hospital San Millán. Se trata de una interesante composición compuesta por esculturas de músicos que desde el primer momento tuvo la indiferencia de propios y extraños, tal vez por su peculiar emplazamiento. El traslado les dará la vida que merecen.












