
La joven, residente con su familia en la localidad vizcaína de Lekeitio, detalló que, al enterarse ayer de la noticia de la liberación, que le llegó por los medios informativos, fue corriendo a buscar a su madre, que estaba en el restaurante donde trabaja. «No he pedido permiso a nadie para entrar y he ido directamente donde mi madre para darle la noticia. Nos hemos abrazado y a ella le ha dado por reirse y a mí por llorar», relataba Ainhize.
La hija de Juan Pedro Sesma ha dicho que ha intentado llamar al barco para hablar con su padre, aunque no ha podido establecer contacto. (El barco tiene problemas de comunicación ya que los piratas han robado equipos electrónicos, según el consejero vasco de Pesca).
Los familiares de dos de los gallegos de la tripulación del pesquero 'Playa de Bakio' también declararon estar agradecidos al Gobierno central y a la empresa armadora por haber logrado la liberación de los marineros.
Rosa María Álvarez, hija del patrón de pesca, Amadeo Álvarez Gómez, declaraba ayer que «estamos con muchas ganas de poder ver a mi padre», afirmó, notablemente emocionada. Sobre el regreso de su padre, dijo que la empresa le comunicó que iban a organizar los viajes de los marineros, pero que por el momento no sabían cuándo se iban a producir, aunque, añadió, «lo importante es que ya están liberados y que están bien, eso es lo que cuenta».
Manifestó también que espera que «éste sea un punto de inflexión para que no se vuelva a repetir un suceso como éste».
Por su parte, María Silva, madre de Jesús Albar, engrasador en el barco, manifestó que «estamos muy contentos y encantados" y reiteró «las gracias a todos».
José María Arana, padre del marinero guipuzcoano Mikel Arana, expresó su «emoción» al conocer la liberación de los tripulantes y ha reconocido que lo ocurrido ha sido «muy fuerte».
«Estamos informados. Parece que navegan hacia las Seychelles», indicó José María Arana, quien todavía no ha podido ponerse en contacto con su hijo, lo que, a su juicio, «no será fácil» ya que son «veintiséis personas y, como es normal, todas no pueden hablar a la vez».
También comentó que desde el viernes ya albergaban «esperanzas» porque todo iba «bastante bien» por lo que ya sabían que la liberación de los tripulantes sería solamente cuestión de «unos pocos días».





