Al parecer alguien colocó un interfono infantil, un sistema de telefonía que utilizan los padres para controlar el sueño de sus bebés a distancia, en la habitación de Wiedeking el pasado noviembre, dijo ayer un portavoz de Porsche, que confirmó informaciones que publicarán el lunes los semanarios 'Der Spiegel' y 'Focus'.
No está claro, sin embargo, si Wiedeking fue realmente objeto de espionaje, ya que, mientras 'Der Spiegel' señala que Wiedeking ordenó, como parece ser habitual, a una empresa de seguridad controlar su habitación antes de ocuparla y que fue entonces cuando apareció el aparato de escucha de bebés, 'Focus' afirma que no fue encontrado hasta la mañana siguiente.
El potencial escándalo de escuchas se produce cuando tiene lugar una lucha subterránea de poder en el seno de Volkswagen, en la que Porsche, que aspira a asumir la mayoría de VW, se encuentra enfrentado al estado de Baja Sajonia, gran accionista del grupo, y el comité de empresa.





