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RSS | ed. impresa | Regístrate | 5 julio 2008

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EL CRISOL
Abertzale y tibetano
26.04.08 -

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No es de extrañar que ETB-2 encadene, temporada tras temporada, programas de hu-mor disparatado del pelo de
Vaya semanita, Esto no es serio ¿o sí?
,
Pika-Pika
o
Euskadi comanche
. Lo digo, porque tras las declaraciones de Ibarretxe comparando el País Vasco con el Tíbet, no me cabe ninguna duda de que el sueño frustrado del
lehendakari
no es otro que el de ejercer como guionista televisivo. «Respeto profundamente a España, del mismo modo que el Dalai Lama respeta a China», comenzó diciendo, para añadir: «Es difícil de entender cómo ambos países, tan grandes, tienen tanto miedo a pueblos tan humildes y pequeños como Euskadi y el Tíbet, pacíficos en su forma de reivindicar el camino del futuro».

El nacionalismo vasco lleva años traspasando la delgada línea del ridículo, con propuestas que rayan el absurdo, si no el surrealismo. Lo último de Ibarretxe no es sino la punta del iceberg, una reflexión en voz alta también compartida por miles de vascos.

Porque si la cara es el espejo del alma, la televisión no deja de ser el reflejo de la sociedad a la que informa. Y vuelvo a ETB. La cadena pública vasca lleva bastantes años empeñada en crear un país virtual, equidistante de Madrid y de París, en el que las decisiones del Consejo de Ministros español se alternan con medidas del Gobierno francés, mientras los goles del Real Madrid-Espanyol pesan tanto en los espacios deportivos como los del Olympic de Marsella-Nantes.

Antes, el paradigma diplomático -entre victimista y pacato- del nacionalismo vasco era Irlanda del Norte; agotado el filón, después llegaron Eslovaquia, Kosovo, Escocia, Timor Oriental... y ahora le ha tocado el turno al Tíbet. Ya les gustaría a los tibetanos estar la milésima parte de oprimidos que los de Bermeo, Elciego o Zarautz.

Ya lo apuntaba Adolfo Hitler, que no era ni vasco ni tibetano: «Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña». mizquierdo@diariolarioja.com
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