LA POLÉMICA
La medida comenzará a aplicarse hoy mismo y se extenderá a todos los sábados y madrugadas del domingo de manera indefinida. La intención, según explicó Tomás Santos en rueda de prensa, es que los agentes empiecen las labores de vigilancia en la calle Laurel sobre las siete de la tarde y mantengan su presencia hasta la hora de cierre de los establecimientos.
La presencia policial había sido reclamada públicamente durante los últimos días por los propietarios de varios de los bares de la zona de Laurel ante el incremento de las celebraciones de despedidas de soltero y el «mal ambiente» que se empezaba a generar en esta estas calles del Casco Antiguo logroñés.
Tomás Santos admitió la «preocupación» del Ayuntamiento por esta circunstancia y aseguró a los hosteleros de zona que «estamos todos en el mismo barco».
Por su parte, José Antonio Ulecia mostró también su «respaldo» a la asociación de bares de la Laurel «en el esfuerzo por mantener las características de esta calle como zona de disfrute y convivencia pacífica». Algo que, en su opinión, «está pervirtiéndose».













