Carrefour pretende evitar así que sus acciones publicitarias y promocionales, planeadas en principio para varios días, despierten nuevos rencores en los internautas chinos que están llamando al boicot de la empresa, y que precisamente han convocado protestas contra la firma francesa para esa jornada de festividad nacional.
La decisión de suspender las promociones responde a la presión a la que la firma se vio sometida en los últimos días en China, tras varias protestas a las puertas de sus establecimientos en las ciudades del país por parte de ciudadanos chinos descontentos por cómo Francia ha reaccionado en la polémica relacionada con el Tíbet. A los problemas del relevo de la antorcha olímpica en París y las insinuaciones del presidente francés, Nicolas Sarkozy, de que podría no asistir a la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Pekín, se sumó esta semana la decisión de hacer al Dalai Lama y al disidente Hu Jia ciudadanos honoríficos de la capital francesa.











