
Moratinos hizo estos anuncios tras reunirse en Puerto Príncipe con el presidente haitiano, René Preval, y el primer ministro Edouard Alexis, a quienes expresó el «apoyo y solidaridad» de España con Haití, que vive también una etapa de inestabilidad política que a comienzos de abril desembocó en revueltas callejeras que provocaron media docena de muertos.
El Gobierno quiere que esta visita de Moratinos, primera de un ministro de Exteriores a Haití, contribuya a insertar a este estado fallido de una vez en el contexto latinoamericano, del que tradicionalmente ha estado ausente. Las autoridades de Madrid temen que si el caos se perpetúa en Haití llegue a contagiar a otros países de la región, sobre todo a la República Dominicana, donde España tiene importantes interese. Moratinos aprovechó su viaje para visitar a los 46 policías y guardias civiles que en Haití colaboran en el mantenimiento del orden público, control de fronteras dentro de la misión Minustah de las Naciones Unidas. Ayer, 32 de ellos, 20 guardias civiles y 12 policías nacionales, fueron condecorados por la ONU en presencia del ministro español, quien señaló que España seguirá «colaborando al mismo nivel» con Minustah.
El ministro también abordó el estado de las investigaciones sobre el asesinato, en el 2004, del periodista español Ricardo Ortega. El primer ministro trasladó a Moratinos su deseo por «aclarar cómo y quiénes produjeron su muerte». Por ahora las pesquisas realizadas sólo han permitido descartar la autoría de un individuo que era el principal sospechoso.
Tras concluir su jornada de trabajo en Haití, Moratinos viajó hacia Lima donde se preparara la V Cumbre UE-América Latina-Caribe, que se celebrará a mediados de mayo.





