Este crecimiento es el menor de los últimos cinco años, ya que en el 2006 el incremento fue del 14%, en el 2005, del 10%, y en el 2004, del 29%.
El activo financiero neto de las familias (diferencia entre los activos y las deudas) se elevó a 0,98 billones de euros, de los que gran parte se encuentran financiando activos inmobiliarios.
Por categorías, los depósitos bancarios concentran el 34% del total de ahorro, mientras que la inversión directa en acciones no cotizadas aglutinan el 20%.
Las instituciones de inversión colectiva -fondos y sociedades de inversión- gestionan el 11%, los seguros, el 8%, y los fondos de pensiones, el 6%.
El año pasado, el flujo de ahorro alcanzó los 81.491 millones de euros, de los cuales las familias españolas destinaron el 70% a depósitos, el 19% a inversión directa en renta fija, el 7% a fondos de pensiones, y el 6% restante a seguros.





