
Justo unos segundos después surgió del interior del taller Renault Fernando Alonso cual 'Gladiator'. Saludó a la parroquia pelín inexpresivo y volvió a sus aposentos, reunión va, reunión viene con los ingenieros. Alonso acabó tercero en la segunda tanda de ensayos (sexto en el cómputo del día), pero se declaró pesimista respecto al resultado. Vino a decir que, descargado de gasolina y con neumáticos blandos, el panel de tiempo era engañoso al ciento por ciento.
«El resultado no es un reflejo de la mejoría. Viene bien para la moral del equipo, la ilusión de la gente, pero no es suficiente. Veinte minutos antes de acabar la sesión estaba decimoquinto y rodábamos de acuerdo al programa normal que teníamos previsto», zanjó.
Pesimista para unos, realista para otros, el bicampeón del mundo augura un fin de semana de sufrimiento. «Tengo las mismas dudas de saber donde estamos. En mi opinión y como sensación que tengo es que estamos parecidos a las tres primeras carreras, es decir que vamos a pelearnos décima arriba, décima abajo por entrar en la crono tres y que en carrera, quitando los seis grandes, el séptimo y el octavo puesto es el objetivo para cuatro equipos y luchamos tras los tres grandes por dos puesto en los puntos y cuatro para la crono tres».
Las dos sesiones fueron dominadas por el finlandés Kimi Raikkonen (Ferrari) y en la primera de ellas Alonso fue sexto tras los Ferrari, Felipe Massa fue tercero, los Mclaren de Hamilton y de Kovalainen, tercero y quinto.





