
Caja Rioja salió a la pista del Pabellón de El Serrallo con las ideas muy claras. Johnson y Chufi tuvieron en jaque a la defensa local y provocaron que a cuatro minutos del final del periodo, Ramón Espuña tuviera tres faltas personales en su haber y un poco más tarde, Floyd dos. Tras un triple de Wells (9-16, a tres minutos del final), Tarragona solicitó un tiempo muerto y el partido cambió radicalmente a partir de entonces. El técnico local, Esteban Albert, situó en pista a Gonzalo Sánchez en la dirección de juego y mantuvo a Williams, que había entrado por Espuña y ambos cambiaron la dirección del partido. Sánchez anuló a Navarro y desquició a Mediano. El resultado fue un parcial de 14-0.
Sala pidió tiempo muerto, pero su equipo estaba aturdido. El único argumento era Johnson que, a pesar de todo, fue anulado por Williams y en defensa, los visitantes nunca pudieron parar el perímetro ofensivo local, que en este cuarto metió seis triples. La diferencia en el marcador llegó a ser, con el final segundo cuarto, de 22 puntos de diferencia (48-26).
La reanudación no significó un alivio del calvario de los visitantes. Caja Rioja intentó plantear alternativas defensivas pero la zona 3-2 fue bombardeada por un perímetro visitante muy estirado. Sólo alguna acción esporádica de Wells y Navarro en el perímetro y Johnson en el poste bajo evitaron que las diferencias fueran aún mayores (64-39, a 4,04 del final del tercer periodo).
El último periodo siguió el mismo guión de los anteriores. Tarragona jugó a placer, siempre por encima de los 20 puntos (81-62 a 3,42 del final) y todas las acciones para evitar la derrota fueron vanas. Sala sentó a Johnson a 3 del final y dio por concluido un partido que nunca tuvo posibilidades de ganar.






