Coincidiendo con la campaña de concienciación dirigida a los motoristas que lanzó ayer Tráfico, el Race contraatacó con un comunicado en el que pone sobre la mesa la realidad de unos accidentes que no paran de crecer (este año ya suman 82). En el mismo recuerda que la siniestralidad de este colectivo se concentra en tramos específicos, por lo que resultaría más sencillo actuar. Así, sólo al final de la variante de la A-7 de Fuengirola (Málaga) con Ciudad Jardín, de 30 kilómetros, se han registrado 30 accidentes graves o mortales en los tres últimos años.
Buena parte de estos siniestros cumplen unos patrones más o menos definidos: ocurren por lo general durante los fines de semana, las causas son salidas de vía con choque contra un elemento rígido, están implicados conductores de entre 36 y 42 años y con máquinas superiores a los 500 centímetros cúbicos. Desde la DGT explican esta accidentalidad por el incremento en un 43% (2004-2007) del parque móvil de los vehículos de dos ruedas, que ya superan los cinco millones circulando diariamente.
Guardarrailes
Tanto asociaciones de motoristas como de automovilistas han centrado sus críticas en los guardarrailes, que estarían detrás del 15% de los fallecidos en moto y dejan graves secuelas en el 60% de los impactos. Además de incrementar la seguridad de los 'quitamiedos', el informe EuroRAP -en el que está presente el Race- concluyó que la presencia de pavimentos antideslizantes podría reducir en un 65% los accidentes de motos.
En el 2008, la tendencia sigue estable con 82 motoristas fallecidos hasta abril, nueve menos que en el 2007. Por ello tanto la DGT como los agentes implicados del sector han elaborado un plan de choque con 19 medidas entre las que se incluyen las campañas de concienciación. Sin embargo, los automovilistas piden acompañar estas iniciativas con una mayor inversión en infraestructuras.











