
El asalto se produjo sobre las 13.15 horas, poco antes de que la entidad de ahorro se cerrara al público. Al interior de las dependencias accedieron dos individuos, de complexión normal y de mediana edad, que ocultaban sus rostros con pasamontañas o medias.
Los atracadores, que actuaron armados con pistolas, amenazaron al personal de la entidad y a algunos clientes que se encontraban en el interior, se apoderaron del botín. Tras el atraco, que apenas duró un par de minutos, sus autores emprendieron la huida. Algunos testigos que presenciaron la fuga comentaron que en las proximidades de la oficina bancaria esperaba a los dos asaltantes una furgoneta con un cómplice al volante.
En declaraciones a la emisora Europa FM Rioja Alta, una persona que se encontraba en el interior de la entidad bancaria aseguró que en el momento del atraco había seis clientes en la oficina. «Entraron dos individuos con pistolas, una apuntó a las seis personas y el otro fue a la caja», aseguró. «Fuera esperaba otra persona en un vehículo rojo y salieron disparados hacia la estación de autobuses». La calle de la estación se encuentra a escasos metros de la sucursal bancaria y desde ahí se pueden coger varias direcciones para salir de Haro. Al parecer, los atracadores se llevaron el dinero que había en caja en esos momentos.
Sorpresa en la zona
La sucursal de Ibercaja de la calle de la Ventilla se encuentra situada en una de las rotondas de acceso al casco urbano, en pleno centro comercial de Haro. A la hora del atraco la calle registraba mucho movimiento ya que coincidía con la salida de los escolares del colegio y con el cierre de los comercios. Desde fuera, nadie se imaginaba lo que pasaba en ese momento en el interior de la sucursal.
Al menos eso es lo que opinan en la mayoría de los establecimientos vecinos, que no notaron ningún movimiento extraño durante la mañana. Los trabajadores de los comercios cercanos aseguraron que se enteraron de que algo pasaba en el momento que vieron el vehículo de la Guardia Civil y se acercaron a preguntar qué había sucedido. Al enterarse de que habían robado mostraron su sorpresa y su incredulidad por un episodio que sucedió en tan corto periodo de tiempo.
De hecho, en declaraciones a la emisora Onda Cero en la capital riojana, un vecino de Haro explicó que se encontraba sacando dinero del cajero automático de la entidad atracada cuando llegó un grupo de personas, agentes de paisano, e instantes después, guardias civiles uniformados. «Noté mucho movimiento y muchos nervios, pero como no había visto nada y estaba con mi hijo pequeño me marché», explicó.












