Aldama, preguntado por las críticas del Partido Riojano, quien exigía al PSOE riojano que abandonara su «silencio» con respecto al «trasvase» de agua a Barcelona, afirmó que «no es silencio; el PSOE lo tiene claro».
El socialista explicó que «no tiene nada que ver lo que planteaba el Partido Popular, una obra faraónica para trasvasar 1.150 hectómetros cúbicos agua para campos de golf y especulación urbanística, que dar de beber a cinco millones de españoles que viven en Barcelona y en su entorno».
Dada esta «diferencia clara», se mostró «convencido» de que el presidente del Partido Riojano, Miguel González de Legarra, «no quiere que la gente pase sed».
A esto añadió que es «una solución coyuntural porque, en el 2009, entrará en funcionamiento la desaladora del Llobregat, que suplicará el déficit hídrico de Barcelona y su entorno». Por último, dijo que son excedentes de agua que se han acordado con los regantes.












