
Durante una visita a la empresa Metzeler, Santos hizo hincapié en que antes de que estallara la polémica envió, el lunes pasado, sendas cartas a José Luis Rodríguez Zapatero y a Magdalena Álvarez «solicitando el avance» en algunos de los puntos del pacto. El alcalde aceptó que el PR «lleva razón, pero acelerada en el tiempo». «Todo lleva su tiempo», avisó, antes de recordar el cambio de ministros que ha protagonizado el nuevo Gobierno. «En la defensa de los intereses de Logroño, el primero que va a reivindicar ante Madrid para que se cumplan los pactos, independientemente del color político, va a ser el alcalde», señaló.
Al contrario, para el edil de Desarrollo Urbano, Miguel Gómez Ijalba, el incumplimiento del 90% del acuerdo «es algo objetivo que no tiene ninguna otra interpretación». «El Gobierno central tiene relativamente abandonado al Ayuntamiento de Logroño y no está cumpliendo, de momento, con todos los compromisos que se marcaron en su momento», dijo. Y enfatizó que «hay que ser reivindicativos», algo que pidió también para sus socios en el Gobierno.
Sin embargo, Ijalba observó que la cuestión «más llamativa» es la diferencia de criterio en el análisis de ambos partidos, ya que mientras el PR ve un incumplimiento del 90% de los compromisos, el PSOE alega que son determinadas concejalías (como Casco Antiguo o Patrimonio) las que no han presentado su proyecto, «algo que es contrapuesto a la realidad». Una opinión compartida por su compañero de filas, el diputado regional del PR José Toledo, quien detecta un incumplimiento «parcial» del pacto, que debe revisarse durante los cuatro años de mandato. «Pero el cumplimiento en este casi primer año ha sido muy pobre, quizá achacado al cambio de Gobierno estatal». Por este motivo, con la nueva legislatura «las realizaciones deben ser mucho más claras». Y aclaró: «No supone ninguna crisis municipal, pero evidentemente los pactos son para cumplirlos».
En la polémica terció la portavoz municipal del PP, Concepción Gamarra, para quien el pacto «es papel mojado y no sirve para nada porque no hay intención de cumplirlo desde que se firmó», tal y como, recordó, su partido viene denunciando desde el 1 de enero. Gamarra juzga «evidente» el incumplimiento del acuerdo, «algo que incluso reconoce el socialista Vicente Urquía». A su juicio, se trata de un pacto movido por un interés político, el de retirar al partido más votado del Gobierno, nunca por el interés de la ciudad.
También se pronunció sobre este contencioso Pedro Sanz. El presidente del Gobierno comentó que no sabía si la polémica obedece a «posiciones, poses o maquillajes de los temas», aunque las discrepancias «son ciertas». Sanz dijo que «no se están cumpliendo» los compromisos del pacto como la autopista, el Museo o Correos pero dudó que la posición regionalista «sea sólo un gesto de justificación para mantener el pacto de gobernabilidad».
En una nota, el PSOE también ofreció su opinión. Señaló que el funcionamiento del pacto es «positivo aunque mejorable» y anunció que ha propuesto a su socio una reunión de balance del primer año.












