La sentencia precisa que en la liquidación de la condena se computará siempre el límite del triple de la pena más grave, «lo que determina una pena máxima de nueve años». Además de la cárcel, el procesado, que se encuentra encarcelado desde el pasado 3 de abril, aunque ya estuvo tras los hechos, tendrá que indemnizar a cada menor y a la joven con 20.000 euros y no podrá acercarse a ellos a menos de 500 metros.
Se considera probado que en el mes de abril del 2003 en un domicilio de Fuengirola (Málaga), el procesado realizó tocamientos y otros actos sexuales sobre tres niños que tenían entonces diez, siete y nueve años de edad. También abusó de una joven con síndrome de Down de 24 años. La sentencia indica que el informe de forenses de Granada concluyó que es «altamente probable» que el acusado abusara de ellos y que el detonante para decirlo a los padres fue «que hacía lo mismo» con la joven discapacitada.





