
NOVEDADES
Así, entre las principales novedades destacadas por la consejera se encuentra una nueva clasificación de las plazas para mayores en función del grado de dependencia que presenten: gran dependencia, dependencia severa o dependencia moderada. Otra importante novedad es que se crea las llamadas 'estancias temporales nocturnas' en los diferentes centros residenciales; además, se introduce la posibilidad de elección por parte del usuario de la zona territorial en la que se encuentre el centro para «favorecer una relación más estrecha y constante con el entorno familiar», explicó Loza.
Sin embargo, en el caso de que una persona renuncie a la plaza pública concedida en el momento del ingreso, no podrá presentar una nueva solicitud en el plazo de cinco años, y no en el de un año como hasta ahora y dejaría de percibir la prestación económica vinculada al servicio.
Evitar el fraude
Según explicó la consejera, esta modificación busca evitar el fraude a la Administración porque «si mantenemos el requisito de un año podríamos encontrarnos con personas que renunciarían a esa plaza para seguir cobrando la ayuda económica». Los requisitos para acceder a una de estas plazas exigen que los usuarios han de ser mayores de 60 años (excepto en casos de alzheimer o enfermedades neurodegenerativas) y que tengan reconocido el grado y nivel de dependencia.
A las personas que solicitaron una plaza con anterioridad a 1 de enero del 2007 se les aplicará la normativa vigente en ese momento. Sin embargo, a quienes la solicitaron con posterioridad a dicha fecha y hasta la entrada en vigor del decreto se aplicará el supuesto de ley que sea más favorable.











