En las dos tandas de nombramientos realizadas hasta la fecha por el Consejo de Ministros, los hombres ganan por goleada en subsecretarías, direcciones y subdirecciones generales, secretarías generales y o direcciones de gabinete. Sólo quince mujeres han sido nombradas hasta la fecha para 57 de esos puestos. Es paradójico el caso del Ministerio de Defensa. La llegada de Carme Chacón coincide con la salida de la directora general de Relaciones Institucionales de la Defensa, Celia Abenza, y de la secretaria general del Instituto Social de las Fuerzas Armadas, Carmen Briones. Ambas han sido sustituidas por hombres. En el organigrama de Defensa, de hecho, sólo queda una mujer, la subsecretaria María Victoria San José, que Chacón ha heredado de Alonso. La que fuera número dos del hoy portavoz del PSOE en el Congreso, la ex secretaria de Estado Soledad López, cesó en beneficio de Constantino Méndez, ex delegado del Gobierno en Madrid a quien los socialistas consideran mártir del 'caso Bono'.
Seis nuevas
En todo caso, el número de mujeres al frente de secretarías de Estado se ha duplicado respecto a la anterior legislatura en esta legislatura. Cuatro de las que ocuparon esa responsabilidad en la pasada legislatura se mantienen: Leire Pajín en Cooperación, Consuelo Rumí en Inmigración, Amparo Valcarce en Política Social y Trinidad Jiménez en Iberoamérica.
A ellas se le suman ahora seis nuevas en el cargo: Josefina Cruz en Infraestructuras, Eva Almunia en Educación, Silvia Iranzo en Comercio, Teresa Ribera en Cambio Climático, Nieves Goicoechea en Comunicación y Mercedes Elvira en Administración Pública.





