
Aunque Martínez haya sido absuelto, la Sección Segunda -cuyo presidente acordó que la resolución fuera dictada por todos sus miembros- no aprecia «razones» para modificar el relato de hechos probados de la sentencia recurrida, por la que se le condenó al pago de una multa de 3.750 euros. Esa resolución atribuía el origen de todas las acciones de Martínez contra el cura a la vinculación de éste con CajaSur y decía que esto fue lo que le llevó a, entre otras cosas, ordenar al querellante que paralizara un libro sobre la Catedral de Granada de la que era coordinador y que estaba financiado por esa entidad.
No obstante, ahora la Audiencia considera que, al margen de que fuesen esas relaciones del querellante con CajaSur la razón «más poderosa» del cese en sus cargos, esta cuestión «no resulta relevante» penalmente. Según el Tribunal, tampoco puede compartirse la afirmación de que el Cabildo carecía «por completo» de derechos sobre la obra. Martínez se convirtió el pasado 14 de noviembre en el primer prelado que se sentaba en el banquillo de los acusados para responder de los delitos que le atribuyó un sacerdote.





