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RSS | ed. impresa | Regístrate | 7 octubre 2008

Economía

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La crisis inmobiliaria reduce a la mitad el superávit del Estado
El Ministerio de Hacienda asegura que contaba con ello, aunque reconoce que la rebaja fiscal de 400 euros «descuadrará» las cuentas públicas

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La crisis inmobiliaria reduce a la mitad el superávit del Estado
Carlos Ocaña. / EFE
La crisis inmobiliaria continúa pasando factura a las arcas públicas y, según coinciden todos los expertos, lo hará aún durante bastantes meses más. De momento, los datos publicados ayer por el Ministerio de Economía y Hacienda revelan que el superávit del Estado se redujo a la mitad (el 51,4%) en el primer trimestre del año, al quedar en 3.276 millones de euros, suma que representa casi el 0,3% del Producto Interior Bruto (PIB). A juicio del Gobierno, la 'culpa' de este mal dato recae tanto en el severo retroceso de la actividad en el sector del ladrillo como en el fuerte encarecimiento del petróleo, que ha disparado los pagos relativos a cuestiones energéticas.

Pese a ello, en el equipo del vicepresidente económico, Pedro Solbes, no están preocupados con este retroceso que incluso -dicen- se acerca «bastante» a sus previsiones --eso sí, 'internas', no las oficiales que publicaron a mediados de diciembre y que la semana próxima van a revisar a la baja de forma sensible-. En cualquier caso, el secretario de Estado de Hacienda y Presupuestos, Carlos Ocaña, dijo que los resultados obtenidos en los tres primeros meses del año pueden no tener «nada que ver» con el saldo final del ejercicio, ya que el periodo contabilizado resulta «insuficiente».

Tan provisionales son estos datos que todavía no se ha contabilizado el impacto presupuestario de la nueva deducción de 400 euros en el impuesto de la renta (IRPF), que costará un total de 6.000 millones de euros (es decir, en torno al 0,55% del PIB). Ocaña reconoció que supone un «mordisco» al superávit que «descuadrará» sus cuentas, si bien también apuntó que el paquete de actuaciones de estímulo económico aprobado el viernes pasado en el Consejo de Ministros (que incluía la citada rebaja fiscal) tendrá un «efecto inducido» en el crecimiento -que el propio Solbes estima en dos o tres décimas del PIB para este año-, aunque él apuntó que es «dificilísimo» de valorar.

Caída del consumo

En cualquier caso, en Hacienda sostienen que ese incremento del gasto «no nos arrastra al déficit necesariamente», al menos, hasta el año 2010, según los últimos cálculos del Banco de España. El primer trimestre, no obstante, los desembolsos del Estado aumentaron con fuerza el 12,8%, en contraste con el pequeño descenso que sufrieron los ingresos, del 1,3%, si bien el volumen de estos últimos superó al de los primeros (38.298 frente a 35.022 millones de euros). En términos de caja, método por el que se anotan sólo las operaciones realmente hechas en el período analizado y deja fuera las no ejecutadas, el saldo positivo del Estado se redujo a 1.272 millones, el 45% menos que hace un año.

El dato más negativo, como en meses anteriores, procedió de la recaudación del IVA, un impuesto ligado a la actividad económica y al consumo, cuya caída evidencia un retroceso de la demanda privada. Entre enero y marzo proporcionó un 5,7% menos de fondos a las arcas públicas (19.335 millones de euros en total), si bien con desigual evolución entre las grandes empresas, cuya aportación creció un 6,4%, y las medianas y pequeñas (pymes), que tuvieron un recorte del 16,6%. Ocaña, no obstante, argumentó que son datos menos malos que los de febrero y que el principal responsable de este descenso en los ingresos brutos fue el mal momento del sector de la construcción.

Menos obra pública

El gasto en obra pública se estancó en el primer trimestre del año, a pesar de la intención declarada por el Ejecutivo de acelerar su ejecución. La explicación aparente a esta contradicción puede hallarse en el parón electoral que sufrió la labor gubernamental, que hizo que las inversiones reales del Estado cayeran un 9,7% en marzo respecto al mismo período del 2007. En concreto, en el apartado civil bajaron un 29,5%, con protagonismo especial para el Ministerio de Fomento, donde el descenso casi llegó al 50%.

En el saldo acumulado desde enero, no obstante, dicha inversión se equilibró respecto al pasado ejercicio al situarse en 2.580 millones de euros, e incluso subió un 3% en la civil pese al mal dato en Fomento (bajó el 4%) mientras se redujo el 6,1% en la militar. Una de las medidas del reciente plan de estímulo económico del Gobierno es analizar de forma especial cada trimestre el grado de ejecución de la obra pública y, «en caso necesario», aplicar las medidas necesarias para «acelerarla», incluida una reasignación presupuestaria.
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