
Del encuentro, destacó la buena labor defensiva del Manchester United pero también subrayó el papel de sus jugadores, especialmente en la retaguardia, «porque no hemos dejado espacios». «Esto todavía está abierto. Y en Manchester seremos capaces de marcar algún gol», dijo con seguridad un Rijkaard que volvió a ofrecer en una conferencia de prensa tras un partido una actitud distante con los medios y sin apetencia por dar explicaciones.
De lo que sí se mostró orgullo fue cuando se refirió a las «sensaciones» que considera que dejó su equipo y que transmitió a la grada: «En Manchester debemos mantener esta seriedad que hemos demostrado en el centro del campo», añadió Rijkaard, que se congratuló por el buen ambiente y la tensión que se vivió en el graderío.
El entrenador del Manchester United, Alex Ferguson, garantizó por su parte que el partido de vuelta de la semifinal de la Liga de Campeones, en Old Trafford, «será mucho más agresivo» que el del Camp Nou. «Ahora sabemos bien la situación que hay: si empatamos con goles o perdemos, no pasaremos. Pero si ganamos, estaremos en la final. En Old Trafford se verá un partido muy diferente al de esta noche», señaló.
El entrenador del United se mostró muy satisfecho con el juego colectivo de su equipo y, especialmente, «por no haber encajado ningún gol», además de señalar que sus jugadores han realizado «un partido muy profesional». Sin embargo, se quejó de que el United no tuviese ninguna opción de dominar el partido. «No hemos sabido realizar la transición entre defensa, centro del campo y ataque. Nosotros somos capaces de mantener la pelota. Nos vamos con la sensación de no haber hecho bien la transición del balón entre líneas», argumentó.





