
En esta operación, que se puso en marcha en todo el país el lunes día 14 y que se prolongará hasta el próximo domingo 27, Tráfico ha previsto controlar a 25.000 vehículos en las carreteras riojanas y se estima que pueden imponerse unas 550 sanciones, lo que supondría un 2,2 por ciento de infracciones.
La campaña de intensificación en el control de velocidad «es evidentemente disuasoria, ya que no olvidemos que la velocidad es causa directa o concurrente de un 25 por ciento de los accidentes», apunta Pérez Micolau. Los agentes de Tráfico de la Guardia Civil de La Rioja impusieron en el 2007 casi 12.000 denuncias relacionadas con los excesos de velocidad, por lo que «ocupan -añadió- el primer puesto en términos cuantitativos, con respecto a otro tipos de denuncias».
Para la vigilancia de la velocidad se cuenta con siete radares (cuatro móviles y otros tres fijos en ocho ubicaciones diferentes). Las denuncias realizadas por los radares fijos van ya directamente al Centro de Tratamientos de Denuncias Automatizadas que se ubica en León.
Insistiendo en el tema de la velocidad, Pérez Micolau destacó que durante el pasado 2007, con un total de 38 víctimas mortales, «se podrían haber evitado diez muertos en accidentes de tráfico en las carreteras riojanas de no haberse rebasado los límites de velocidad». Además, «otros tres fallecimientos se podrían haber evitado a lo largo de este año, en el que se contabilizan once muertes». Pérez Micolau anunció que para el próximo mes de agosto está previsto realizar una nueva campaña de velocidad en la red de carreteras riojanas. El penúltimo operativo tuvo lugar en agosto del año pasado y se saldó con 25.143 vehículos controlados y 599 sanciones.












