
Los datos del informe del Consejo General del Poder Judicial indican que la tasa de pendencia en La Rioja (la variable que indica la relación entre los asuntos ingresados y los resueltos) queda situada en el 0,30, lo que supone una ligera mejora respecto a la tasa de 0,32 contabilizada en el año precedente, aunque aún se sitúa por encima de la media nacional, que es del 0,29. Las comunidades con peor tasa de pendencia son Canarias (0,35) y Baleares (0,34), mientras que en el extremo opuesto se sitúan Extremadura (0,22) y Navarra, que puede considerarse una región privilegiada con su tasa del 0,19.
El motivo más evidente para que La Rioja no consiga quitarse de encima el atasco judicial que le acompaña desde hace décadas es que el número de casos que entran en los tribunales continúa subiendo, hasta llegar durante el 2007 a la cifra récord de los 38.319 ingresados. La mayoría de estos asuntos son de naturaleza penal (25.233); otros 9.316 pertenecen al área civil (conflictos entre particulares por motivos de herencias, lindes, etc.); 2.409 casos más entraron a la jurisdicción social; y los restantes 1.007, a la de lo contencioso-administrativo.
A pesar de estas cifras, la estadística del CGPJ señala que La Rioja es una de las comunidades autónomas donde los ciudadanos menos acuden a los Tribunales. La tasa de litigiosidad (que mide los asuntos ingresados en los Juzgados por cada mil habitantes) se sitúa en la comunidad autónoma en 127,14. Sólo el País Vasco (126,22) presenta un índice menor.
En Andalucía en cambio se contabilizan 212,92 casos por cada mil habitantes; y en la Comunidad Valenciana, 210,97.












