Rodríguez Zapatero sale reforzado de ellas. Ha conseguido votos de IU, ERC, y del nacionalismo vasco. Es mucho más independiente y tiene muchas combinaciones para gobernar, incluso en solitario.
Consecuencia de los resultados electorales es también la inestabilidad del Partido Popular y el cuestionamiento más externo que interno de Mariano Rajoy. El gran problema del P.P. es la falta de caladeros donde pescar votos. Nada queda a su derecha, pues los votos obtenidos por los partidos minoritarios son irrelevantes y, además, no le van a votar nunca. En la abstención, tampoco, pues ya es permanente en muchos sitios. A su izquierda le ha salido un grano con Rosa Díez, para los posibles desencantados del PSOE, algo que obligará a Mariano Rajoy, seguro del poder real del voto útil a llevar al PP hacia posiciones de centro izquierda en materias de Vida, Moral, Autonomías, y Educación. Tiempo al tiempo.
Los que dieron su voto al PP creyendo que defendían, de alguna forma, principios y valores de este tipo, han perdido estrepitosamente las elecciones.





