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RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

Mundo

el país afronta la crisis
La política colombiana, sacudida por las conexiones con grupos paramilitares
El presidente Uribe asegura tras la detención de su primo que su familia está amenazada y que no descarta convocar elecciones
23.04.08 - 19:40 -

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En la imagen, el presidente colombiano Álvaro Uribe. /EFE
El presidente colombiano, Álvaro Uribe, no descarta la posibilidad de adelantar las elecciones para superar la actual inestabilidad por el escándalo de la 'parapolítica', por el que se están investigando los vínculos de líderes políticos con el extinguido grupo paramilitar, las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). Entre los más de 64 implicados, se encuentra su primo, el ex senador Mario Uribe Escobar, cuya trayectoria política ha estado siempre ligada a la del mandatario.
Uribe, que ha visto como en los últimos tiempos políticos afines a su partido se han visto implicados en nexos con grupos paramilitares, se ha reunido con la oposición para tomar la decisión más adecuada para hacer frente a la crisis política que atraviesa Colombia.
El mandatario, consciente de la delicada situación que atraviesa el país y de la pérdida de credibilidad y confianza en la clase política colombiana ha pedido cautela ante la situación para poder "tomar la mejor decisión" ya que, de precipitarse, pondría a los ciudadanos "a dar saltos hacía la incertidumbre". Asimismo, ha recordado que fue su Gobierno el que "desmontó el paramilitarismo, los combatió y los obligó a la desmovilización".
Pero no por ello su nombre se ha visto excluido del escándalo. Como el propio mandatario ha confirmado, está siendo investigado por su presunta implicación en una masacre ejecutada por grupos paramilitares en octubre de 1997 cuando era gobernador de Antioquia, después de que un testigo le acusara de haber participado en la reunión para planear esa matanza.
Según éste, el entonces gobernador se reunió con el general Ospina, el general Rosso y el líder paramilitar Salvatore Mancuso para planear la masacre. Ante tal acusación, Uribe ha asegurado que la justicia debe investigar todo los hechos pero teniendo "mucho cuidado" con el testimonio "de un bandido con ánimo de venganza contra un ciudadano honorable" como él.
Implicación en masacre de Antioquia
Para el presidente, en el testimonio del testigo existen "inconsistencias" ya que esa reunión "supuestamente es en noviembre y el general Manosalva había muerto en abril". "Desde 1988 la fuerza publica sabe dónde he ido, dónde he dormido y con quién me he reunido", se ha defendido.
La masacre tuvo lugar en el corregimiento El Aro, del departamento de Antioquia, cuando durante seis días los paramilitares, con apoyo de miembros del Ejército, asesinaron y torturaron a 15 personas, violaron mujeres, incendiaron 43 casas, robaron ganado y forzaron el desplazamiento de otras 900 personas.
Mancuso, que fue condenado por la masacre a 40 años de cárcel junto al también jefe de las Autodefensas Unidas de Colombia Carlos Castaño -que se encuentra en paradero desconocido-, aseguró que las víctimas de esa masacre habían muerto en combate y que eran miembros de la guerrilla.
Ante la situación, Uribe no descarta convocar elecciones, aunque de hacerlo, "este país tiene que reelegir la seguridad democrática y la confianza inversionista". Lo que sí ha descartado es la posibilidad de convocar una asamblea nacional constituyente en su país, pero no así la introducción de una enmienda que permita más de una reelección del jefe del Estado y que le abriría las puertas a un tercer mandato
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