Fuentes de la investigación señalaron ayer que el deterioro de los cuerpos ha obligado a identificar a los fallecidos mediante pruebas del ADN que el Instituto Nacional de Toxicología prevé concluir el jueves, para que ese mismo día sean enterradas las víctimas.
Los fallecidos son el matrimonio, tres hijos -uno de ellos una chica de 18 años embarazada de doce semanas- y el novio de ésta, que murieron en la madrugada del domingo intoxicados por el monóxido de carbono y otros productos de la combustión de un brasero que se dejaron encendido.
Según las fuentes, antes de que se declarasen las llamas se debió producir una gran humareda en la vivienda del barrio de Las Moreras que causó la muerte a los ocupantes de la vivienda en escasos minutos.





