«Le quiero decir que me quedé impresionado por los ataques que usted sufrió el 7 de abril en París y por la valentía que demostró. Siento un profundo respeto hacia usted y su pueblo», escribió Sarkozy en la carta, entregada ayer en Shanghai en propia mano a Jin, de 27 años, por el presidente del Senado francés, Christian Poncelet. Este último, que efectúa una visita a China hasta el domingo, reveló a la prensa el contenido de la misiva para Jin, a quien la prensa china ha considerado como una heroína por lo sucedido en París.
«Es comprensible que el pueblo chino se haya sentido herido, y condeno firmemente» lo ocurrido, alega el presidente francés. En su misiva, Sarkozy invita a la joven -que es oriunda de Shangai- a visitar Francia y afirma que quienes estuvieron detrás de esos «penosos incidentes» no representan los sentimientos de amistad entre Francia y China».
El fiasco de la llama en París y la posterior amenaza de un posible boicot francés a la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos, el 8 de agosto en Pekín, han enfriado las relaciones entre Francia y China. Esa tensión provocó un creciente sentimiento antifrancés entre los chinos, que en los últimos días se plasmó en una serie de manifestaciones especialmente dirigidas contra los hipermercados de Carrefour.
122 hipermercados
El grupo francés está muy implantado en China, con 122 hipermercados, 44.000 empleados -sólo un centenar de ellos extranjeros- y una cifra de negocios de cerca de 2.900 millones de euros en el 2007. Durante el fin de semana pasado, cientos de manifestantes -miles según algunas fuentes- protestaron ante los hipermercados de Carrefour en Qingdao y Hefei, así como en Wuhan, una ciudad industrial del centro de China de ocho millones de habitantes.
Por cuarto día consecutivo, la prensa oficial china volvió a pedir a la población ser «racional» al mostrar su «patriotismo». Pero los sentimientos antifranceses están atizando las pasiones de los internautas chinos, que propagan llamadas a nuevas manifestaciones.
En el campo diplomático, Poncelet debe ser recibido el jueves por el presidente chino, Hu Jintao, a quien entregará un mensaje de Sarkozy en el que éste subraya la importancia de «la asociación estratégica» entre Francia y China.
Ayer, el Consistorio de París nombró al Dalai Lama, líder espiritual del Tíbet, 'ciudadano de honor' de la capital francesa, a petición de su alcalde, el socialista Bertrand Delanoe, gesto que probablemente volverá a concitar el enfado de China.











