Fuentes policiales informaron de que el capitán del carguero 'Mira' tomó el mando del buque en Turquía, después de que los polizones llevaran ya un mes en el barco, y que decidió trasladarlos del camarote donde estuvieron alojados por orden del anterior capitán a las dos bodegas de cubierta, donde prosiguieron la travesía en condiciones infrahumanas.
Los polizones afirman que en este último mes han recibido palizas y tratos vejatorios por parte de los 18 miembros de la tripulación, que les mantuvo encerrados durante este tiempo sin poder salir para hacer sus necesidades, que se hallaron esparcidas entre bolsas de plásticos, mantas y botellas, y que los marineros se negaban a vaciar.
«Son el doble de fuertes que nosotros, un blanco en esa situación hubiera muerto», afirmó un policía que acompañó a los inmigrantes africanos, tres de Sudán, tres de Sierra Leona y dos de Guinea Conakry, a las dependencias del juzgado.
Los inmigrantes se introdujeron hace dos meses en el 'Mira' en el puerto de Dakar, en Senegal, y sólo desembarcaron de él el pasado jueves, cuando el barco llegó a la capital grancanaria procedente de Israel y agentes de la Guardia Civil constataron su presencia a bordo durante una inspección.





