
Juega el domingo ante el Conquense, que está luchando por llegar a la zona de los puestos de la fase de ascenso, por lo que el rival será de cuidado y la necesidad del cuadro rojiblanco es perentoria.
Tanto si gana como si no lo hace, el domingo siguiente juega en el campo del colista, una Peña Sport que, de cualquier forma, siempre lo da todo sobre el césped -y más en Tafalla-, por lo que no dejará de ser un enemigo difícil cuando la necesidad, como ocurre en el bando riojano, es importante. Todo lo que no sea un triunfo en Navarra hablará de unas posibilidades mínimas de salvación.
Palencia y Valladolid
En cualquier caso, el partido clave será el penúltimo, en el que el Logroñés CF recibe al Palencia en Las Gaunas, en un partido en el que el descenso marcará el horizonte del equipo que pierda el partido. Y para finalizar, el equipo de Rafa Sáez podría jugarselo todo a una carta en el campo de hierba artificial del Valladolid B, ante un equipo que ha remontado y que ha pasado de estar entre los últimos a estar más cómodo, aunque aún en zona peligrosa.
Indignación en Burgos
Pero la actualidad rojiblanca también se detiene en Burgos, escenario de su último partido (2-2). El equipo local está indignado con la alineación de Nacho Franco, autor del empate. Todo viene por la expulsión que Franco sufrió la jornada anterior, en Guadalajara. El árbitro sólo reflejó la amonestación al jugador, así que el comité de competición sólo apuntó una amarilla, con lo que el futbolista no fue sancionado y pudo jugar en Burgos. El conjunto burgalés intentó antes del partido que se aplicará la sanción, pero le fue denegado. El error administrativo permitió así a Nacho Franco jugar en El Plantío y encima fue él quien empató el partido a falta de un minuto para el final.
En el equipo castellano meditaba presentar ayer una reclamación por lo que entienden una injusticia.






