Los daños provocados por la explosión del Honda Civic han obligado a acometer reformas importantes en la mayor parte de las viviendas del acuartelamiento. Con un presupuesto de 300.000 euros, los trabajos comprenden la reconstrucción total de tres pabellones y la sustitución de ventanas, reparación de grietas y pintura del resto de instalaciones afectadas.
Según relata el delegado del Gobierno, «la parte del cuartel más afectada, la que se encontraba mas próxima a la bomba, ha sido asegurada pero no será reformada, dado que la mayor parte de las viviendas estaban muy deterioradas y en la actualidad ningún agente residía en ellas».
Con respecto a los dos agentes heridos, ambos continúan de baja. Aún no se han reincorporado al trabajo, «no como consecuencia de las heridas que sufrieron del atentado terrorista, que por fortuna fueron de carácter leve, sino por el impacto psicológico que aún padecen».
Realojados
Por lo demás, el resto de compañeros continúan con su trabajo con normalidad, pese a la dura situación a la que tuvieron que hacer frente.
Los residentes en los pabellones que quedaron destrozados continúan realojados en domicilios.












