¿Por qué considera el au-tor del artículo que en Francia, Italia o Portugal la gente es más razonable, democrática y respetuosa que en España? Poca confianza demuestra en nuestra sociedad, ya que cree que no aceptaríamos a cualquier presidente de la república, como si no lo hubiéramos hecho durante 30 años con todos los presidentes de Gobierno que ha habido.
Que prefiera a D. Felipe de Borbón que a D. Felipe González es algo muy subjetivo y personal, pero da la casualidad que al hijo del Rey no lo ha elegido nadie, no cuenta con ningún respaldo democrático que lo avale, y a D. Felipe González lo votó mayoritariamente el pueblo español 3 legislaturas seguidas. Y cuando el pueblo se cansó de él, lo mandó a casa, algo que no podrá suceder en el caso de que D. Felipe acceda a la Jefatura del Estado.
¿Se imagina que a Au Alteza le de por cometer errores de bulto, meta la pata en sus declaraciones o estropee las relaciones internacionales de España en sus viajes? ¿Quien le pone el cascabel al gato? ¿Cómo se le puede echar? Además, quien lo ha elegido, y a su mujer Leticia, y luego a sus hijas, y más tarde a sus nietos... Por favor. Seamos serios. Esto de la monarquía es para tomárselo a broma.
Que D. Juan Carlos, de-signado a dedo por el general Franco, recordémoslo, en un momento excepcional de la historia de España, haya tenido un comportamiento digno, pase. Pero que nos tengamos que ir tragando a toda su descendencia por la cara me parece una tomadura de pelo. Que se lo ganen en las urnas como todo hijo de vecino, y que trabajen para ganarse el sueldo. Y Sr. Saez Aldana, a las repúblicas no las proclama el diablo, sino el pueblo decidiendo democráticamente. El diablo fue quien proclamó la Monarquía. El diablo fascista.





